Las pruebas de laboratorio se han convertido en una herramienta clave no solo para la prevención, cribado y detección precoz de enfermedades, sino también para el seguimiento de muchas patologías.
El avance tecnológico de los últimos años, con la incorporación de técnicas con una gran especificidad con un impacto directo en el tratamiento y beneficio de los pacientes.
En el marco de la Semana Europea del Cribado (EU Screening Week 2026), Espías de Laboratorio se adentra en los hospitales andaluces Virgen del Rocío y Virgen Macarena para conocer de primera mano algunos de los principales cribados que se realizan a la población.
Laboratorio de Análisis ClínicosEl Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla cuenta con un Servicio de Laboratorio Clínico totalmente automatizado, que conecta hasta cuatro plantas de diferentes especialidades y con una capacidad de producción de
En el cribado de cáncer colorrectal, hoy en día es posible contar con los resultados el mismo día, cuando antes era entre una semana y 10 días
La ERC constituye un importante problema de salud pública debido a su elevada incidencia y progresión silenciosa. Las guías internacionales recomiendan evaluar el daño renal mediante el cociente albúmina/creatinina (CACo) y el filtrado glomerular estimado (FGe). Ambas determinaciones, separadas por un mínimo de tres meses, permiten diagnosticar esta enfermedad.
La frecuencia de ERC fue superior en hombres y aumentó progresivamente con la edad, alcanzando al 94,2% en pacientes a partir de los 80 años.
La utilización combinada de FGe, CACo y confirmación temporal mediante una plataforma automatizada basada en IA, permitió mejorar la identificación y estratificación de los pacientes con ERC. Esto refuerza el papel del laboratorio clínico en la detección y seguimiento de la ERC.
Está provocado por un virus, el Virus del Papiloma Humano (VPH), frente al cual existen vacunas, técnicas diagnósticas y tratamientos eficaces.
La vacunación primero y los programas de cribado después han hecho posible que se reduzca el número de casos.
Hemos pasado de un modelo en el que la detección se hacía a través de una citología a poder detectar el genoma del virus. Lo que permite dar una respuesta mucho más rápida y obtener información más concreta sobre el tipo del virus y el nivel de gravedad.